¿Sabes qué? Sí, he cambiado. No soy tan buena como lo era antes, porque no quiero ser utilizada o pisoteada, no confío en todo el mundo y no les cuento mis secretos, porque detrás de cada sonrisa falsa hay una persona falsa. Me distancio a mí misma de las personas porque al final, se van a ir. He cambiado porque me he dado cuenta de que soy la única persona de la que puedo depender.
He aprendido que la vida no es fácil. He aprendido a coger las cosas por mí misma. He aprendido a crear mi propia muralla de protección contra la gente que me hiere. He aprendido que para conseguir algo hay que llegar a sufrir por ello sin importarnos cuanto nos lleve a conseguirlo. He aprendido que amar es una palabra muy grande. He aprendido a conformarme con las cosas pequeñas por que son las que mas apreciaras después. He aprendido a amar sin ser correspondida ni querida. He aprendido que en estos tiempos, hay que ser mas fuerte que los que te rodean. He aprendido que cada persona tiene un niño en su interior. He aprendido a conformarme con cosas que no quería pero después las necesitaba. He aprendido que las horas solo es tiempo y que cada hora de tu vida cuenta. He aprendido a vivir mi propia vida, sin cuentos que soñaba de pequeña o películas que me imaginaba y ahora solo vivo mis mejores momentos. He aprendido a no ser egoísta porque las personas que lo son pierden cosas importantes. He aprendido a ver las cosas mucho mas claras. He aprendido a no soñar y a abrir los ojos mucho mas. He prendido que cada momento de mi vida cuenta, que cada día que pasa aprendo mas cosas que ayer. He aprendido a vivir mi vida sin agarrarme a una mano solo para no caerme. He aprendido a disfrutar de muchas cosas sin darme cuenta y después cuando las recordaba eran las que mas me gustaban. He aprendido a sonreír cuando lo necesitaba y a llorar cuando algo me pasaba realmente.
Pero lo mas importante que he aprendido en esta vida es que cuando menos te lo esperas o te lo imaginas alguien aparecerá para acudir en ayudarte en lo que sea. Y eso lo he valorado mucho.
Pero lo mas importante que he aprendido en esta vida es que cuando menos te lo esperas o te lo imaginas alguien aparecerá para acudir en ayudarte en lo que sea. Y eso lo he valorado mucho.
SOBRESALEN.
Ahi algo en ellas que destaca, algo que no tiene nadie, no me a costado mucho tiempo averiguarlo, averiguar que son mi mitad, estoy segura. Con el paso del tiempo he aprendido que hay cosas que sí duran para siempre, que están ahi y no se mueven ni se moverán nunca, que nada ni nadie va a cambiar que dejemos de entendernos, que dejemos de ser tan diferentes y tan iguales al mismo tiempo. Y entonces me doy cuenta de por qué han conseguido que las tenga en un puesto tan alto, un puesto en el que solo están ellas. Porque nosotras somos muy típicas en no saber lo que que queremos, pero si sabemos lo que NO queremos, no queremos separarnos, no queremos que nos separen. Y hoy me apetece darles las gracias, abrazarlas, hablar con ellas. Si, definitivamente, las quiero. Hoy me apetece recordarles que valen la ostia. Para mi... mis hermanas son.
Ahi algo en ellas que destaca, algo que no tiene nadie, no me a costado mucho tiempo averiguarlo, averiguar que son mi mitad, estoy segura. Con el paso del tiempo he aprendido que hay cosas que sí duran para siempre, que están ahi y no se mueven ni se moverán nunca, que nada ni nadie va a cambiar que dejemos de entendernos, que dejemos de ser tan diferentes y tan iguales al mismo tiempo. Y entonces me doy cuenta de por qué han conseguido que las tenga en un puesto tan alto, un puesto en el que solo están ellas. Porque nosotras somos muy típicas en no saber lo que que queremos, pero si sabemos lo que NO queremos, no queremos separarnos, no queremos que nos separen. Y hoy me apetece darles las gracias, abrazarlas, hablar con ellas. Si, definitivamente, las quiero. Hoy me apetece recordarles que valen la ostia. Para mi... mis hermanas son.
Soy mas feliz ahora que he vuelto a estudiar los libros cerrados, a llegar a casa con los tacones rotos de tanto bailar. Me enciendo lo verde y tiro palante, ya no hay perro que me ladre. Estoy hasta los cojones de la gente sin vida propia, de las putas matemáticas, del sol que no deja de salir después de cada noche que no quiero que acabe. Me dibujo la sonrisa aunque por dentro esté echa un asco.
Que Dios reparta suerte, porque como reparta justicia vais todos listos.
No lo entiendo, no entiendo porque él me puede querer a mí, a mí, a alguien con tantos defectos, a alguien que cuando se enfada con otra persona le contesta borde a todo el mundo, a alguien que se pone celosa sin tener porqué estarlo, sólo porque él esta con una amiga, a alguien que por la mañana puede ser la persona más triste del mundo, pero pasadas unas horas le contagia su alegría a todo el mundo, a alguien que no se conforma con nada de lo que tiene, a alguien que es penosa con los números, a alguien que nada le sale bien, a alguien que tiene sueños, y vive de ellos, de su imaginación, y que piensa que siempre será feliz con su príncipe azul, a alguien que se le escapa la risa en momentos serios, a alguien que siempre le parecen pocas las veces que le dices te quiero, a alguien que cuando se junta con una amiga no es alguien normal, a alguien que le encanta llevar tacones aún sabiendo que le hacen daño, a alguien que le gusta maquillarse, ponerse coqueta, salir y emborracharse, a alguien que es la persona más orgullosa del mundo, a alguien que no para de hablar nunca y siempre tiene algo que contar, a alguien que tiene tantos defectos como yo, pero sabes que? No me importa ser la chica imperfecta, aunque él no se canse de decirme que no lo soy, que soy una princesa, la chica más bonita y la mejor persona del mundo, porque él me quiere así, tal como soy, y eso es lo que me importa.


¿Cómo coño quieren que me porte bien? Si de pequeña veía que Tarzán andaba desnudo, Cenicienta llegaba a media noche, Pinocho mentía, Batman conducía a 320 km/h, la Bella Durmiente era una vaga, Blancanieves vivía con 7 tios, Caperucita no le hacía caso a su madre, Betty Bop iba vestida como una puta, Pulgarcita tiraba migas por todas partes y Popeye fumaba hierba... Por favor, ¡No me jodas!
- ¿Sabes? Aún tengo mucho que decirle a la vida, pero sobre todo, tengo mucho que decirte antes de que te vayas de nuevo y creo que si no tengo la suficiente fuerza como para decírtelo ahora, nunca podré hacerlo.
+ Adelante.
- Cuando te fuiste, me di cuenta de algo realmente importante y es que, a veces, hay que perder algo para darte cuenta de lo que tenías. Y yo ahora sé que sin que me rebatas, me mosquees y me lleves la contraria todo el día, el mundo es aburrido y monótono. Al igual que el día se hace eterno cuando no me sonríes y es ahí cuando me doy cuenta de que algo va mal en mi vida. De que mi vida va mal sin ti. Porque puede que yo me queje de que eres estúpido, incoherente algunas veces y antipático otras. Pero esas pequeñas cosas son, entre otras muchas positivas, las que te definen y te hacen perfecto para mí. Porque sí, lo eres.
+ Adelante.
- Cuando te fuiste, me di cuenta de algo realmente importante y es que, a veces, hay que perder algo para darte cuenta de lo que tenías. Y yo ahora sé que sin que me rebatas, me mosquees y me lleves la contraria todo el día, el mundo es aburrido y monótono. Al igual que el día se hace eterno cuando no me sonríes y es ahí cuando me doy cuenta de que algo va mal en mi vida. De que mi vida va mal sin ti. Porque puede que yo me queje de que eres estúpido, incoherente algunas veces y antipático otras. Pero esas pequeñas cosas son, entre otras muchas positivas, las que te definen y te hacen perfecto para mí. Porque sí, lo eres.
¿Que por qué me gusta? No lo sé. Quizá por sus ojos. Esos ojos que me hipnotizan. Tal vez por su sonrisa. Esa sonrisa que me hace reír pase lo que pase. Por sus pequeñas manías. Esas que tanto me desquician y que a la vez me gustan tanto de él. Sus brazos. Esos brazos que desearía que me abrazasen a cada hora. A cada minuto. A cada segundo. Su pelo. Demasiado perfecto. Sus obsesiones. Aquellas por las que no vive y tanto coraje me dan, simplemente porque no puedo hacerlas realidad o porque yo no entro en ellas. Me gusta por su inseguridad. La que me asusta y me da escalofríos. Por cómo camina. Por ser distinto de los demás. Por no dejarse influenciar y ser siempre él mismo. Su sinceridad. Por su complicidad. Porque con un simple hola, hace que se me pongan los pelos de punta y los nervios me coman viva. Realmente no sé por qué lo quiero como lo quiero.
Hoy no, tristeza… hoy no. Y me da igual que aporrees tan fuerte la puerta que termines por echarla abajo. Me da igual que apedrees las ventanas de mi casa, y me dan igual tus mil y un mensajes en el contestador. Hoy no es el día, hoy no es nuestro día. Hoy no podemos discutir, ni gritarnos hasta desgarrarnos las gargantas. No pienso sentirme culpable, ni insistirte, ni llenarme las tripas de odio. No quiero darte explicaciones y pelear para que las creas… Hoy elevo mi amor propio a su máximo exponente y te hago invisible. ¿No te das cuenta?.Sí, tristeza… puedes marcharte bien lejos por los aires si yo lo quiero así. Querida tristeza, que te den, pero bien dado.
Duele; aunque no hagas nada, duele. A medida que pasa el tiempo, te quiero más, y es que duele mirarte y no tenerte. Imaginarte conmigo, sólo imaginarte. Y ya me voy acostumbrando a vivir así. He aprendido a conformarme con eso de “se mira pero no se toca”, y mi toalla ha rozado muchas veces la tierra. Pero con el paso del tiempo, aprendí cuál es el mayor de los errores que cometí: intentar sacarme de la cabeza lo que no sale del corazón. Porque dejé que la vida me adelantase, y no agarré su mano cuando intentaba levantarme y le dije que se marchase. ¿Sabéis quién era mi vida? Mi vida era él. Y todavía lo sigue siendo.
Lo siento, si alguna vez no me he comportado de la manera más correcta posible; lo siento, si alguna vez mis palabras te han echo daño; lo siento, si quizá algún día te he ignorado a propósito. Lo siento, por ser tan antipática contigo; lo siento, por no haber respondido nunca a tus palabras; lo siento, pero es que no puedo, no entiendo como he podido llegar a quererte tanto, a la persona que menos podría imaginar, aún no lo he asimilado; cuanto te veo y tienes presente esa sonrisa, no puedo creerme que me encante tanto. Parece que en mí se ha construido una barrera que no me deja mostrar mis sentimientos; lo siento, por hacerte creer que no te quiero y lo siento, por quererte tanto...
Puede que sea insoportable, que a veces no pueda parar de gritar y tenga ganas de romper cosas, o tirar la pared. Vale sí, a veces soy así; también puedo llegar a tirarme en la cama y estar dos horas pensando cosas absurdas, o simplemente volar a algún lugar por medio de mi estúpida imaginación. También suelo ser impertinente y contestona, a veces nadie me entiende y me encierro.
Pero también tengo cosas buenas, me encanta despegar el velcro, y cantar con la música a todo volumen, o ponerme los auriculares e ir andando como si fuese un videoclip.Me gusta soñar, pensar, bailar...
Me encanta reír, pero no llorar; al menos si no es de alegría. Me gustan los escalofríos y ver como se me pone la piel de gallina, me gusta que me toquen el pelo, y que me toquen con el dedo la nariz como si fuese una niña pequeña, y después ponerme como un tomate.
Me gusta que me pregunten cosas, y más si sé contestarlas. Me gusta estar con mis amigos y olvidarme de todo. Odio la época de exámenes, que me manden y que me incordien y adoro las vacaciones.
Me encanta el mundo, mi mundo.
Pero también tengo cosas buenas, me encanta despegar el velcro, y cantar con la música a todo volumen, o ponerme los auriculares e ir andando como si fuese un videoclip.Me gusta soñar, pensar, bailar...
Me encanta reír, pero no llorar; al menos si no es de alegría. Me gustan los escalofríos y ver como se me pone la piel de gallina, me gusta que me toquen el pelo, y que me toquen con el dedo la nariz como si fuese una niña pequeña, y después ponerme como un tomate.
Me gusta que me pregunten cosas, y más si sé contestarlas. Me gusta estar con mis amigos y olvidarme de todo. Odio la época de exámenes, que me manden y que me incordien y adoro las vacaciones.
Me encanta el mundo, mi mundo.
Antes, ¿sabéis lo que costaba decir “te quiero”? Puf, una eternidad. Incluso había gente que no llegaba a decirlo nunca. ¿Ahora? Ahora le decimos te quiero hasta a las piedras. Y no, no tengo nada en contra de las piedras, pero sí que me molesta que esas dos palabras se hayan menospreciado tanto. Porque antes, significaban algo. Ahora conocemos a una persona y, ¡puf! a los dos días ya le decimos te quiero; y a los dos siguientes ni recordamos el nombre. Pero bueno, sigamos, sigamos así… que llegará un día en que ninguna palabra que salga de nuestras bocas sonará sincera ;)
Sé que juegas con la ventaja de que sabes todo lo que siento por tí, por eso juegas conmigo cuando quieres y como quieres. Sabes que me tendrás ahí siempre que tú quieras, porque si algo no puedo negar es que has sido una persona importante en mi vida y no he podido dejar de quererte; sé que voy a volver a caer en la misma piedra una y otra vez, y siempre será contigo, y hasta puede que esas caídas se repitan varias veces en un mismo día... Pero ¿Sabes una cosa? en el momento que estés tan seguro de todo esto, será cuando te lleves una gran sorpresa, porque me podré tropezar mil veces con la misma piedra, pero no olvides que cada vez que me levanto me hago más fuerte y cada vez esos sentimientos que tengo hacia tí disminuyen sin que tú puedas darte cuenta. Y cuando llegue el día, te aseguro que esta historia dará un giro de 180º y te tocará perder, te tocará sufrir por mi, porque me habrás perdido, y mientras tanto, yo jugaré contigo como lo estás haciendo tú ahora mismo, con la diferencia que por mucho que lo intentes luego, habrás perdido todas las oportunidades que estás teniendo ahora de estar conmigo...

La vida es hacer daño y gritarle a las personas que quieres, fallar a veces y saber pedir perdón. Tener las cosas claras y decidirte en el último momento si en verdad así lo quieres hacer. No dejar de hacer locuras. Jugar con fuego y quemarte.La vida está para vivirla. Caerás y creerás que ahí acaba todo. Y será horrible, y costará... Pero se sale.
Hay que estar atento a lo que te rodea, porque a veces, de repente, algo puede alegrar tu día. Eso que estás por escuchar no es una canción, es la voz de la nieve derritiéndose en agua pura. Fuera de mi ventana, solo veo coches que van a toda hostia, motos alocadas que dejan el tráfico atrás... Y con todo esto he aprendido una pequeña verdad: el mundo te quiere rápida para que llegues a tiempo; te quiere veloz para recordar solo el sonido de tu paso, y es por esto que cuando te acuerdas que no vas a ningún lado, ahí es cuando aceleras.

Cada vez que le veo acercarse, cuando distingo su sonrisa entre la multitud, cuando me mira y el resto del mundo desaparece, cuando oigo su voz y se me ilumina la mirada. Cuando estoy sola pero toda mi ropa huele a él, cuando me acaricia, me abraza, me guiña un ojo... Hasta cuando creo que está enfadado y tiemblo de miedo, en esos momentos, por una razón ilógica fuera de los límites de los razonamientos lógicos, la gravedad se disminuye poco a poco a mi alrededor y mi cuerpo se despega del suelo sin querer. Al principio me pasaba a veces, unas veces si y otras no, pero ahora... Nunca rozo el suelo, porque cada vez que pienso en él vuelo.
Hablo de pintarte las uñas de color rojo si te da la gana y de vestirte con las camisas de tu padre. De escuchar reggeton y bailar como loca o de comer tantas chuches que te pongas mala, hablo de sonreir si tienes ganas y de enfadarte si te dan los motivos necesarios, hablo de saltar por la calle y gritar las veces que te de la gana su nombre, el tuyo o de gritar simplemente tu canción preferida, hablo de mirar el cielo las veces que te de la gana y de ponerte tonta si te hacen cosas que no te gustan.
Puedo ser la mas ingenua, incluso la mas tonta, puedo aceptar que muchas veces peco de idiota, y que todo lo que me decian era verdad, pude equivocarme conscientemente y como duele saber que no sirvió de nada, como me encantaria poder ser yo quien me lo arrancara del pecho, quien lo sacara a patadas de mi cabeza, quien borrara su recuerdo para siempre, como me gustaria ser yo y no el destino quien colgara cuadros con otra fotografia que no sea la suya, quien destruyera los muebles que tocó, y ordenar todo , tal y como estaba antes de que llegara él a descolocarlo. Odio su risa, sus palabras, sus gestos, odio que me hable como si nada, que no reconozca sus errores, odio quererlo más cada vez que me falla.

Tengo mil millones de defectos, sí. Soy tonta y me entero de cosas que me gustaría no enterarme. Soy incapaz de quedarme callada dos minutos, o de no reírme a veces cuando me cuentan o hablo de algo serio. No tengo el mejor cuerpo, ni ojos preciosos, ni labios increíbles. A veces me vuelvo loca, y grito, muchas veces. Me pico, sin motivo, hay veces que me duran dos minutos, pero otras veces me duran días. Cuando me doy cuenta, que es una tontería, pido perdón y digo que nunca más volveré a hacerlo, pero los dos sabemos que dentro de una hora, volverá a pasar. No soy la más simpática, es más puedo llegar a ser borde pero sin embargo doy todo por quien quiero. Si me pillas de mala ostia te puedo dejar sin cuello, pero si me pillas de buenas, aunque no quieras sonreír, sonreirás al ver mi sonrisa.
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